martes, 20 de septiembre de 2011

La Casa del Venancio, nueva casa rural

Si hace años todos pensábamos que Caleruega adolecía de turismo de varios días por falta de sitios donde hospedarse, observamos que tras la llegada del Centro Rural Las Peñas, el Hotel Prado de las Merinas y el Trébede ha comenzado el goteo de interesantes casas rurales que inició La Nieta del Capitán. La Casa del Venancio se une a esta nueva ola, situada en la Cava de Arriba al lado del Lagar de Valdepinos, desde donde arranca del camino de la Mata.

Una casa de 3 alturas, con 4 habitaciones dobles, 3 baños completos, cocina, patio interior con mesita de recreo y un salón con chimenea de varios ambientes con una pequeña biblioteca. La casa tiene capacidad para 10 - 12 personas.

En la tercera planta de la casa encontramos una enorme buhardilla a modo de loft muy adecuada para niños (con juguetes y todo) con varias camas móviles y muchas posibilidades por su amplio espacio.

Junto a la casa, a unos 150 metros, también se da la posibilidad de la utilización de un merendero en la zona de las bodegas de la Peña San Jorge.

.. desde donde se tiene una buena vista del pueblo.

El precio de La casa del Venancio inicialmente es de 400 euros por fin de semana y el contacto es José Ignacio (Pocholo) en el 608.40.98.78 ó en el mail lacasadelvenancio@gmail.com También tiene página web La Casa del Venancio.

4 comentarios:

valdeandemagico dijo...

Enhorabuena por ampliar la oferta turistica. Con vuestro permiso incluyo los datos de contacto en la web http://caleruega.tel

Sonia dijo...

Suerte.

Anónimo dijo...

Que vaya bien primo, y enhorabuena por el nombre elegido... grande, grande. Por cierto, la vista desde la bodega me es ciertamente familiar. DPD

José Luis Sáez Sáez dijo...

Por si fuera interesante o útil para ti o para los seguidores de tu página web, tengo publicado el siguiente blog:
http://plantararboles.blogspot.com
Se trata de una guía breve y práctica para que los amantes del campo y la montaña podamos sembrar/plantar árboles, casi sobre la marcha, aprovechando las semillas que nos dan los árboles de la región y, en algunos casos, los esquejes que de ellos podemos hacer.

Salud,
José Luis Sáez Sáez